AMERICA TIMES

Copy of Wikipedia: “Forward (generic name of socialist publications)” [Before it was deleted]

Posted in Communists, Left & Liberals, Media, People - Barack Obama by americatimes on May 11, 2012

Wikipedia deleted the page “Forward (generic name of socialist publications)” which people where accessing to learn the Marxist history of “Forward” — the slogan President Obama has adopted for his 2012 campaign. Liberals are afraid of Americans knowing the truth.

The “Forward” page looked like this on May 2, 2012, before Wikipedia deleted it: (Double-click image to see enlarge it)
Original link: http://en.wikipedia.org/wiki/Forward_(generic_name_of_socialist_publications

The text read:

Forward (generic name of socialist publications)

From Wikipedia, the free encyclopedia
(…)

In the English translation, the term Forward has been used as an effective title for socialist and left-leaning periodical publications[1][2]. The context of the title connotes an “urge for progress”.[3] Vorwärts! (German for ‘Forward’, with an exclamation point as part of the name) was a revolutionary German emigré publication issued in Paris in the mid-1840s. Karl Marx and Friedrich Engels were amongst the contributors to the magazine. Whilst the publication was short-lived, it had a lasting impact and served as an inspiration for later socialist press outlets. A second Vorwärts (without exclamation point) was founded in 1876, being an organ of the Social Democratic Party of Germany and with Wilhelm Liebknecht as its first editor.[4] In the years before the First World War, the term ‘vorwärts’ was almost monopolized in German political discourse by the Social Democrats, and the name was used for various publications and organizations.[5]

The German Vorwärts inspired socialists around the world.[6] The Yiddish daily Forverts, founded in New York in 1897, was named after the German publications (which were well-known amongst Jewish radical circles at the time). Rather than using the Yiddish word faroys, a transliteration of the German name was used.[4] Another prominent example has been Vpered (Russian language for ‘Forward’), the publication that Lenin started after having resigned from the Iskra editorial board in 1905 after a clash with Georgi Plekhanov and the Mensheviks.[1] The name did however fall out of fashion in Russia after the October Revolution. A Volga German Bolshevik newspaper named Vorwärts was re-baptized Nachrichten as the Soviet leadership wished to avoid associations with the German Social Democratic organ.[7]

Other publications named Forward (in different languages)

  • Avante!, of the Portuguese Communist Party
  • Avanti!, organ of the Italian Socialist Party
  • Eteenpäin, Finnish-language newspaper in the United States
  • Új Előre (‘New Forward’), a Hungarian-language newspaper in the United States

References

  1. ^ a b Ismael, Tareq Y., and Ismael, Jacqueline S. The Communist Movement in Syria and Lebanon. Gainesville [u.a.]: University Press of Florida, 1998. p. 246
  2. ^ Microform review, Vol. 10. Microform Review, inc., 1981. p. 99
  3. ^ Bale, John, and Chris Philo. Body Cultures Essays on Sport, Space & Identity by Henning Eichberg. London: Routledge, 1997. p. 159
  4. ^ a b Philologos, Forward at 110. Forverts! [http://forward.com/articles/10461/forverts/]
  5. ^ Steenson, Gary P. “Not One Man! Not One Penny!”: German Social Democracy, 1863-1914. Pittsburgh, Pa: University of Pittsburgh Press, 1981. p. 141
  6. ^ Cohen, Jocelyn. My Future Is in America: Autobiographies of Eastern European Jewish Immigrants. New York [u.a.]: New York Univ. Press, 2006. p. 105
  7. ^ Heitman, Sidney. Germans from Russia in Colorado. Fort Collins, Colo: Western Social Science Association, 1978. pp. 36, 43

(…)

This page was last modified on 2 May 2012 at 20:31.

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Pope Benedict’s Speech in Cuba 2012

Posted in Communists, People by americatimes on March 26, 2012
Speech by Pope Benedict XVI the arriving in the eastern city of Santiago de Cuba, March 26, 2012.
(For English transcript scroll down)
Transcript (Spanish)
Discurso del Papa Benedicto XVI durante ceremonia de bienvenida en el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba, 26 de marzo de 2012:
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/travels/2012/index_messico-cuba_sp.htm

Señor Presidente,
Señores Cardenales y Hermanos en el Episcopado,
Excelentísimas Autoridades,
Miembros del Cuerpo Diplomático,
Señores y señoras,
Queridos amigos cubanos:

Le agradezco, Señor Presidente, su acogida y sus corteses palabras de bienvenida, con las que ha querido transmitir también los sentimientos de respeto de parte del gobierno y el pueblo cubano hacia el Sucesor de Pedro. Saludo a las Autoridades que nos acompañan, así como a los miembros del Cuerpo Diplomático aquí presentes. Dirijo un caluroso saludo al Señor Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez, al Señor Arzobispo de La Habana, Cardenal Jaime Ortega y Alamino, y a los demás hermanos Obispos de Cuba, a los que manifiesto toda mi cercanía espiritual. Saludo en fin con todo el afecto de mi corazón a los fieles de la Iglesia católica en Cuba, a los queridos habitantes de esta hermosa isla y a todos los cubanos, allá donde se encuentren. Los tengo siempre muy presentes en mi corazón y en mi oración, y más aún en los días en que se acercaba el momento tan deseado de visitarles, y que gracias a la bondad divina he podido realizar.

Al hallarme entre ustedes, no puedo dejar de recordar la histórica visita a Cuba de mi Predecesor, el Beato Juan Pablo II, que ha dejado una huella imborrable en el alma de los cubanos. Para muchos, creyentes o no, su ejemplo y sus enseñanzas constituyen una guía luminosa que les orienta tanto en la vida personal como en la actuación pública al servicio del bien común de la Nación. En efecto, su paso por la isla fue como una suave brisa de aire fresco que dio nuevo vigor a la Iglesia en Cuba, despertando en muchos una renovada conciencia de la importancia de la fe, alentando a abrir los corazones a Cristo, al mismo tiempo que alumbró la esperanza e impulsó el deseo de trabajar audazmente por un futuro mejor. Uno de los frutos importantes de aquella visita fue la inauguración de una nueva etapa en las relaciones entre la Iglesia y el Estado cubano, con un espíritu de mayor colaboración y confianza, si bien todavía quedan muchos aspectos en los que se puede y debe avanzar, especialmente por cuanto se refiere a la aportación imprescindible que la religión está llamada a desempeñar en el ámbito público de la sociedad.

Me complace vivamente unirme a vuestra alegría con motivo de la celebración del cuatrocientos aniversario del hallazgo de la bendita imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. Su entrañable figura ha estado desde el principio muy presente tanto en la vida personal de los cubanos como en los grandes acontecimientos del País, de modo muy particular durante su independencia, siendo venerada por todos como verdadera madre del pueblo cubano. La devoción a «la Virgen Mambisa» ha sostenido la fe y ha alentado la defensa y promoción de cuanto dignifica la condición humana y sus derechos fundamentales; y continúa haciéndolo aún hoy con más fuerza, dando así testimonio visible de la fecundidad de la predicación del evangelio en estas tierras, y de las profundas raíces cristianas que conforman la identidad más honda del alma cubana. Siguiendo la estela de tantos peregrinos a lo largo de estos siglos, también yo deseo ir a El Cobre a postrarme a los pies de la Madre de Dios, para agradecerle sus desvelos por todos sus hijos cubanos y pedirle su intercesión para que guíe los destinos de esta amada Nación por los caminos de la justicia, la paz, la libertad y la reconciliación.

Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarles en la esperanza, que nace de la presencia del amor de Dios en nuestras vidas. Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles, y de modo especial de los jóvenes y los ancianos, de los adolescentes y los niños, de los enfermos y los trabajadores, de los presos y sus familiares, así como de los pobres y necesitados.

Muchas partes del mundo viven hoy un momento de especial dificultad económica, que no pocos concuerdan en situar en una profunda crisis de tipo espiritual y moral, que ha dejado al hombre vacío de valores y desprotegido frente a la ambición y el egoísmo de ciertos poderes que no tienen en cuenta el bien auténtico de las personas y las familias. No se puede seguir por más tiempo en la misma dirección cultural y moral que ha causado la dolorosa situación que tantos experimentan. En cambio, el progreso verdadero tiene necesidad de una ética que coloque en el centro a la persona humana y tenga en cuenta sus exigencias más auténticas, de modo especial su dimensión espiritual y religiosa. Por eso, en el corazón y el pensamiento de muchos, se abre paso cada vez más la certeza de que la regeneración de las sociedades y del mundo requiere hombres rectos, de firmes convicciones morales y altos valores de fondo que no sean manipulables por estrechos intereses, y que respondan a la naturaleza inmutable y trascendente del ser humano.

Queridos amigos, estoy convencido de que Cuba, en este momento especialmente importante de su historia, está mirando ya al mañana, y para ello se esfuerza por renovar y ensanchar sus horizontes, a lo que cooperará ese inmenso patrimonio de valores espirituales y morales que han ido conformando su identidad más genuina, y que se encuentran esculpidos en la obra y la vida de muchos insignes padres de la patria, como el Beato José Olallo y Valdés, el Siervo de Dios Félix Varela o el prócer José Martí. La Iglesia, por su parte, ha sabido contribuir diligentemente al cultivo de esos valores mediante su generosa y abnegada misión pastoral, y renueva sus propósitos de seguir trabajando sin descanso por servir mejor a todos los cubanos.

Ruego al Señor que bendiga copiosamente a esta tierra y a sus hijos, en particular a los que se sienten desfavorecidos, a los marginados y a cuantos sufren en el cuerpo o en el espíritu, al mismo tiempo que, por intercesión de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, conceda a todos un futuro lleno de esperanza, solidaridad y concordia. Muchas gracias.

Transcript (English)
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2012/march/documents/hf_ben-xvi_spe_20120326_benvenuto-cuba_en.html

WELCOMING CEREMONY
ADDRESS OF HIS HOLINESS BENEDICT XVI
Antonio Maceo International Airport, Santiago de Cuba
Monday, 26 March 2012

Mr President,
Dear Cardinals and Brother Bishops,
Distinguished Authorities,
Members of the Diplomatic Corps,
Ladies and Gentlemen,
Dear People of Cuba,

Thank you, Mr President, for your welcome and your kind words, with which you also conveyed the sentiments of respect of the Cuban government and people for the Successor of Peter. I greet the civil authorities here present, as well as the members of the diplomatic corps. I cordially greet the President of the Episcopal Conference, Archbishop Dionisio Guillermo García Ibáñez of Santiago de Cuba; the Archbishop of Havana, Cardinal Jaime Ortega y Alamino, and my other Brother Bishops of Cuba, and I assure them of my deep spiritual closeness. Finally, I greet with heartfelt affection all the faithful of the Catholic Church in Cuba, the beloved people of this beautiful island, and all Cubans wherever they may be. You are always present in my heart and prayers, especially in the days preceding the much anticipated moment of my visit to you, which the grace and goodness of God has made possible.

Standing here among you, I cannot but recall the historic visit to Cuba of my predecessor, Blessed John Paul II, who left an indelible mark on the soul of all Cubans. For many, whether believers or not, his example and his teachings are a luminous guide for their personal lives and their public activity in the service of the common good of the nation. His visit to this island was like a gentle breath of fresh air which gave new strength to the Church in Cuba, awakening in many a renewed awareness of the importance of faith and inspiring them to open their hearts to Christ, while at the same time kindling their hope and encouraging their desire to work fearlessly for a better future. One of the important fruits of that visit was the inauguration of a new phase in the relationship in Cuba between Church and State, in a new spirit of cooperation and trust, even if many areas remain in which greater progress can and ought to be made, especially as regards the indispensable public contribution that religion is called to make in the life of society.

I am pleased to share your joy as you celebrate the four hundredth anniversary of the discovery of the holy statue of Our Lady of Charity of El Cobre. Since the beginning she has been very much present in the personal lives of Cubans as well as in the great events of the nation, especially since independence, for she is honoured by all as the true mother of the Cuban people. Devotion to the Virgen Mambisa has sustained the faith and inspired the defence and promotion of all that gives dignity to the human condition and its fundamental rights, and continues to do so today with ever greater strength, giving visible witness to the fruitfulness of the preaching of the Gospel in these lands, and to the profound Christian roots which shape the deepest identity of the Cuban soul. Following in the footsteps of countless pilgrims down the centuries, I too wish to go to El Cobre to kneel at the feet of the Mother of God, to thank her for her concern for all her Cuban children, and to ask her to guide the future of this beloved nation in the ways of justice, peace, freedom and reconciliation.

I come to Cuba as a pilgrim of charity, to confirm my brothers and sisters in the faith and strengthen them in the hope which is born of the presence of God’s love in our lives. I carry in my heart the just aspirations and legitimate desires of all Cubans, wherever they may be, their sufferings and their joys, their concerns and their noblest desires, those of the young and the elderly, of adolescents and children, of the sick and workers, of prisoners and their families, and of the poor and those in need.

Many parts of the world today are experiencing a time of particular economic difficulty, that not a few people regard as part of a profound spiritual and moral crisis which has left humanity devoid of values and defenceless before the ambition and selfishness of certain powers which take little account of the true good of individuals and families. We can no longer continue in the same cultural and moral direction which has caused the painful situation that many suffer. On the other hand, real progress calls for an ethics which focuses on the human person and takes account of the most profound human needs, especially man’s spiritual and religious dimension. In the hearts and minds of many, the way is thus opening to an ever greater certainty that the rebirth of society demands upright men and women of firm moral convictions, with noble and strong values who will not be manipulated by dubious interests and who are respectful of the unchanging and transcendent nature of the human person.

Dear friends, I am convinced that Cuba, at this moment of particular importance in its history, is already looking to the future, and thus is striving to renew and broaden its horizons. Of great help in this enterprise will be the fine patrimony of spiritual and moral values which fashioned the nation’s true identity, and which stand out in the work and the life of many distinguished fathers of the country, like Blessed José Olallo y Valdés, the Servant of God Félix Varela, and the acclaimed José Martí. For her part, the Church too has diligently contributed to the cultivation of those values through her generous and selfless pastoral mission, and renews her commitment to work tirelessly the better to serve all Cubans.

I ask the Lord to bless abundantly this land and its children, in particular those who feel disadvantaged, the excluded and all those who suffer in body or spirit. At the same time, I pray that, through the intercession of Our Lady of Charity of El Cobre, he will grant to all a future of hope, solidarity and harmony. Thank you.

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Dictator Raul Castro’s Speech during Pope’s Arrival in Cuba

Posted in Communists, People by americatimes on March 26, 2012
Communist Cuban dictator Raul Castro use the Pope’s visit to blame the United States for the failure of their socialist experiment. Raul’s words would be hyterical if the situation of the Cuban people were not so precarious under such a repressive regime.

Raul Castro traded his army fatigues for a suit and tie to continue with the false narrative that his criminal Soviet-style regime is softening.

Raul lied about his government favoring “total religious freedom for all citizens.” Cubans are simply not free to do anything without the government authorization. Raul lied about providing for the poor. The only thing the Castros have done for the poor is to increase their numbers exponentially due to their failed policies. Everybody is now poor in Cuba except for the oligarchy — the Castros and their cohorts.

Raul whined about the American economic embargo against Cuba while stressing that they were determined to defend its independence in the face of the U.S. embargo. If the Castros hate the U.S. and capitalism so much, why do they want to do business with the U.S. The Castro regime can do business with the rest of world.

Sounding like “Superman”, the communist dictator repeated the socialist lies about fighting “global poverty”, “inequality” and “environmental destruction.”

Transcript
Speech by communist Cuban dictator Raul Castro after the arrival of Pope Benedict XVI in the eastern city of Santiago de Cuba, March 26, 2012: (Spanish)

Santidad: Cuba lo recibe con afecto y respeto y se siente honrada con su presencia. Encontrará aquí a un pueblo solidario e instruido que se ha propuesto alcanzar toda la justicia y ha hecho grandes sacrificios.

De Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad plena del hombre y heredamos la fraterna fórmula que seguimos hasta hoy: “Con todos y para el bien de todos”.

Cintio Vitier, insigne intelectual y cristiano, escribió que “el verdadero rostro de la Patria… es el rostro de la justicia y de la libertad” y que “la Nación no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto”.

La potencia más poderosa que ha conocido la historia ha intentado despojarnos, infructuosamente, del derecho a la libertad, a la paz y a la justicia. Con virtud patriótica y principios éticos el pueblo cubano ha hecho tenaz resistencia, sabiendo que ejercemos también un derecho legítimo cuando seguimos nuestro propio camino, defendemos nuestra cultura y la enriquecemos con el aporte de las ideas más avanzadas.

Sin razón, a Cuba se le calumnia, pero nosotros confiamos en que la verdad, de la que jamás nos apartamos, siempre se abre paso.

Catorce años después que el Papa Juan Pablo II nos visitara, el bloqueo económico, político y mediático contra Cuba persiste e, incluso, se ha endurecido en el sector financiero. Como aparece en el memorando norteamericano del 6 de abril de 1960, desclasificado décadas después, su objetivo sigue siendo (cito) “… causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Sin embargo, la nación ha seguido, invariablemente, cambiando todo lo que deba ser cambiado, conforme a las más altas aspiraciones del pueblo cubano y con la libre participación de este en las decisiones trascendentales de nuestra sociedad, incluidas las económicas y sociales que en casi todo el mundo son patrimonio de estrechas élites políticas y financieras.

Varias generaciones de compatriotas se han unido en la lucha por elevados ideales y nobles objetivos. Hemos enfrentado carencias, pero nunca faltado al deber de compartir con los que tienen menos.

Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra cooperación internacional continuará.

Santidad: Conmemoramos el IV Centenario del hallazgo y la presencia de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, que lleva bordado en su manto el escudo nacional.

La reciente peregrinación de la Virgen por todo el país, unió a nuestro pueblo, creyentes y no creyentes, en un acontecimiento de gran significado.

Le aguardan Santiago de Cuba, que ha sido protagonista de gloriosos episodios en la historia de luchas de los cubanos por su definitiva independencia y también el poblado del Cobre, donde la Corona española tuvo que conceder la libertad a los esclavos sublevados en las minas, ochenta años antes de la abolición de tan infame institución en nuestro país.

Nos satisfacen las estrechas relaciones entre la Santa Sede y Cuba, que se han desarrollado sin interrupción durante setenta y seis años, siempre basadas en el respeto mutuo y en la coincidencia en asuntos vitales para la humanidad.

Nuestro gobierno y la Iglesia Católica, Apostólica y Romana en Cuba mantenemos buenas relaciones.

La Constitución cubana consagra y garantiza la plena libertad religiosa de todos los ciudadanos y, sobre esa base, el gobierno guarda buenas relaciones con todas las religiones e instituciones religiosas en nuestro país.

Santidad: Hace casi veinte años que Fidel sorprendió a muchos al proclamar que “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: “el hombre” concluyó.

Hay crecientes amenazas a la paz y la existencia de enormes arsenales nucleares es otro grave peligro para el ser humano. El agua o los alimentos serán, después de los hidrocarburos, la causa de las próximas guerras de despojo. Con los recursos que se dedican a producir mortíferas armas, podría eliminarse la pobreza. El desarrollo vertiginoso de la ciencia y la tecnología no se encuentra al servicio de la solución de los grandes problemas que aquejan a los seres humanos. Frecuentemente sirven para crear reflejos condicionados o para manipular a la opinión pública. Las finanzas son un poder opresivo.

En vez de la solidaridad, se generaliza una crisis sistémica, provocada por el consumo irracional en las sociedades opulentas. Una ínfima parte de la población acumula enormes riquezas mientras crecen los pobres, los hambrientos, los enfermos sin atención y los desamparados.

En el mundo industrializado, los “indignados” no soportan más la injusticia y, especialmente entre los jóvenes, crece la desconfianza en modelos sociales e ideologías que destruyen los valores espirituales y producen exclusión y egoísmo.

Es cierto que la crisis global tiene también una dimensión moral y que prevalece la falta de conexión entre los gobiernos y los ciudadanos a los que dicen servir. La corrupción de la política y la falta de verdadera democracia son males de nuestro tiempo.

En estos y otros temas apreciamos coincidencia con sus ideas.

Frente a tantos desafíos, nuestra América se une en su soberanía e intenta una integración más solidaria para hacer realidad el sueño bicentenario de sus Próceres.

Su Santidad podrá dirigirse a un pueblo de convicciones profundas que le escuchará atento y respetuoso.

En nombre de la nación, le doy la más calurosa bienvenida.

Muchas gracias.

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